martes, 22 de enero de 2013

AÑO DE N.S. 1723

En 1723, el linaje de los naguales más profundo y avanzado, tuvo un acontecimiento muy importante: apareció el Inquilino, el Desafiante de la Muerte. Hasta la actualidad, este venerable personaje es el que guía, en la oscuridad del anonimato (para el lado del Tonal) a los naguales que le prestamos una atención personalizada.

En ese año, ocurrieron también otros acontecimientos sumamente importantes: la hechicería de los Antiguos se vio revisada, renovada, analizada, enfocada, por los Nuevos, llegando a la premisa fundamental de buscar la Libertad Total, que es "irse" en un arrebato de luz (Fuego Interior) y burlar, así, a la Burladora/or por excelencia: la Muerte.
Este Maestro (típico "inmortal taoísta") nos dejó este verso en nawatl, el cual ha sido traducido por primera vez por el nawatlato Frank Díaz.

"Can a nicuicanitl huiya
Xochitl in noyollo ya
nicmana nocuic a ohuaya ohuaya
oh xoxpanxoco oh xoxopanxoco"


¡Ah! Soy el cantor, ¡alegría!,
hay flores en mi corazón.
Yo ofrendo mi canto, ¡alegría, alegría!,
¡embriagado de libertad total!

Con esto reivindico mi línea "de trabajo", mi cofradía, mi abolengo, mi Linaje: el de los "Nuevos" Videntes. En pleno S.XXI, la responsabilidad es aún más exigente: el tonal de los tiempos, plagado de nuevas tecnologías de información y herramientas impresionantes, obliga al nagualista a estar muy bien informado y educado ante la avalancha incontenible de datos e información que puede ser fácilmente allegada.
En términos generales, se acabaron los "brujos silvestres", salvo los que viven en comunidades muy alejadas de dichas tecnologías.

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