jueves, 17 de enero de 2013

¿CUÁL ES EL SENTIDODE NUESTRA EXISTENCIA BIOLÓGICA?

¿Cuál es el sentido (no metafísico, sino práctico) de nuestra existencia biológica? ¿Adaptarnos al medio o trascenderlo? Con el avance de la ciencia, ha sido posible perfilar una respuesta.

Si tomamos a la vida de un planeta como un todo (una red ecológica interdependiente), se nota que tiene un punto débil. Ya sabes que los planetas son sacudidos por meteoritos y otras catástrofes (supervolcanes, supernovas, etc). Aunque estos sucesos ocurren al azar, el tiempo hace que el azar se convierta en ley. De modo que toda vida biológica está condenada a la extinción.

¿Cómo se puede salir de ese ciclo fatal? Aprendiendo a volar más allá del planeta. Me imagino que, por ello, la evolución ha favorecido a las especies que son capaces de proponerse nuevos horizontes, mientras que ha extinguido a aquellas que se adaptaron por completo a su entorno - como es el caso de los chicos de Pandora. Como mencioné antes, la misma película reconoce este hecho, al hacer que la solución para los pandorianos viniera de afuera.

Si conseguimos establecer una base en otro astro, nuestras posibilidades de supervivencia se multiplican. Pero, ¿cómo salir? Nosotros hemos tomado el camino del desarrollo tecnológico externo. Otras culturas se fueron por tecnologías de la percepción. Parece que algunos ecosistemas optaron por una vía diferente. Las esporas de los hongos evolucionaron para sobrevivir al viaje espacial y para germinar prácticamente en cualquier medio húmedo, aún si no hay luz. Algo inexplicable desde una óptica extrictamente terrestre.

Aún más notable es que los hongos tienen sustancias que potencian la percepción, lo cual no parece ser necesario para su supervivencia, sino que tiene un sentido de comunicación. Algunos antropólogos consideran que fueron modificados para transmitir un mensaje entre planetas. Cuando se comen hongos, el mensaje se percibe de una vez, como un chorro de luz, sin palabras. La sensación subjetiva que tienen quienes se han iniciado es: ¡por fin las cosas caen en su sitio! El problema es que rara vez consiguen recordar algo de esa iluminación.

Precisamente por eso es que las sustancias psicoactivas generan miedo en algunas personas, que sirven inconscientemente a designios oscuros.

tal vez, una relatividad necesaria para ir introduciendo el acto de ensoñar en el estado ordinario de consciencia e ir fusionando ambos estados, el ordinario y el acrecentado

Pues si, es la única solución real. Mientras consideremos que las sustancias psicoactivas son sustancias, estaremos dividiendo el mundo en dos: el aspecto físico y el aspecto energético. El Ver rompe las dualidades. Los ensoñadores saben que no hay plantas de poder, sino estados de conciencia. En otras palabras: las plantas no sólo no son necesarias, sino que ni siquiera son posibles. De ahí que negarlas sea botar la energía.

Puede ser que asi como la realidad puede traducirse en terminos de blanco y negro, de la misma manera las incontables tonalidades de grises se plieguen y desplieguen, y se correspondan en octavas?Como lo veo, toda reducción a blanco y negro, verdadero o falso, real o ilusorio, etcétera, es una descripción mental. La experiencia verdadera (que es la del acto perceptual puro) constata una gradación infinita de octavas.

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