jueves, 17 de enero de 2013

ENERGÍA, NAGUAL, PERCEPCIÓN

No cabe duda para mi que somos una unidad energética

Solemos olvidar eso. Si le preguntamos a la mente quiénes somos, ella nos define en términos intelectuales: somos un conglomerado de vehículos tales como el cuepro físico, las emociones, la mente, etcétera. Hay escuelas que toman esta respuesta como algo literal y afirman que estamos compuestos de "cuerpos".
La verdad es que no somos materia, somos energía y la energía no se compone. La energía ni siquiera soporta el plural. No hay varias energías, sino varias manifestaciones de un mismo potencial energético.

ésta se expresa en campos definidos por sus características físicas en cuerpos o moléculas en un campo unificado

Recordando siempre que conceptos como "átomo", "molécula", "físico", etc., son metáforas tomadas del vocabulario de la física moderna. La energía no se compone de partículas. El lado físico del mundo no existe en sí, sino en nuestra representación. La mente sólo organiza lo que los sentidos pueden percibir, y los sentidos son limitados. Luego, cualquier definición del mundo será, por fuerza, limitada. El mundo se entiende cuando intentamos conocernos a nosotros mismos.

¿quién da la forma y tendencias a los diferentes grados de vida en sus manifestaciones?

Siendo personas, estamos psicológicamente condicionados a ver entidades detrás de todo lo que pasa; por eso inventamos a Dios. Si no fuéramos personas, explicaríamos las cosas de otro modo. De ahí que un principio del sendero iniciático es salir de lo personal y aprender a existir en "lo enteramente impersonal".
El mundo no tiene propósito. Nada ni nadie está detrás de las manifestaciones de la energía, porque la energía se basta a sí misma. Si el mundo tuviera propósito, tendría principio y fin; pero es eterno. Ahora bien: nosotros podemos ponernos un propósito personal o colectivo, y ese es un asunto aparte.

lo invisible como la mente, la imaginación, la intuición y otros, ¿A qué leyes obedecen?

No a leyes, sino a tendencias estadísticas. Mientras más inconsciente es un objeto - por ejemplo, una piedra -, más sujeto está a esas tendencias, a tal punto que, si soltamos la piedra un millón de veces, lo más probable es que caiga un millón de veces (solemos abstraer ese hecho al hablar de la "ley de gravitación", pero el término "ley" no define objetivamente lo que ocurre). A medida en que se desarrolla la conciencia, hay más excepciones a la regla estadística. Por ejemplo, nosotros aprendimos a permanecer en el aire aprovechando las tendencias inerciales de los objetos. Los "cuerpos invisibles" obedecen a reglas flexibles. El objeto final es liberarse de toda ley, es decir, de toda precondición. Sólo un ser libre puede acatar deliberadamente una ley.

¿De dónde accesan la información los seres que mencionan? ¿Las canalizan dentro de si mismos o las canalizan de alguien externo?

Esos individuos a los que en México llamaban Serpientes Emplumadas y en Asia Mesías o Avatares, no son algo especial, son personas comunes. Alcanzar el estado crístico es (o debería ser) lo normal.
Somos como peces en un mar de información. Todo lo que necesitamos saber está aquí, ante nuestras narices; es asunto de organizarlo apropiadamente. Pero ese grado de claridad no es posible mientras arrastremos apegos (vicios, creencias, fe, autodefiniciones, ese tipo de cosa). Parte de la información necesaria para la trascendencia la traemos al nacer; por ejemplo, cómo se siente el hambre, cómo dormir o despertar. La información cultural la tomamos del medio ambiente, y la información "trascendental" la obtenemos de nosotros mismos al decantar nuestras experiencias. El banco de experiencias debe ser lo suficientemente amplio, si no, el proceso de decantación no llega a nada.

¿Qué es un ser consciente y sobrevivir hasta que términos”

Un ser consciente es algo que reacciona a su medio como entidad. Posee mínimo tres características: una membrana que lo define, un proceso metabólico y un proceso reproductivo. Los dos primeros elementos son compartidos por seres inconscientes, pero el tercero caracteriza la vida. Muerte y vida son extenciones de la función del centro reproductivo. Sobrevivir es cambiar. Aceptado el cambio como principio esencial, no hay muerte. La muerte es un estado psicológico condicionado por los apegos.

¿El funcionamiento a plenitud de sus centros reproductivos te refieres a la fertilidad, o a mantener físicamente los órganos?

El centro reproductivo no es un órgano o función física. Es un campo energético (una polaridad con función de filtro) encargado de seleccionar, de entre el infinito mar de impresiones que nos llegan, aquellas que son pertinentes al propósito de conservar la vida. Los órganos sexuales no son el centro reproductivo, sino sus expresiones en el cuerpo físico. Al confundir el centro con el órgano, han surgido escuelas que pertenden aumentar la vitalidad o realizar la "gran obra" mediante la manipulación de los órganos sexuales; pero esto, obviamente, es una mala interpretación.

¿Cual es para ti el método recomendable para manipular los centros superiores?

"el centro cardíaco se activa asumiendo retos y abstrayendo la atención. El centro laríngeo se activa tomando deciciones y afrontando las consecuencias. El centro frontal se activa al ensoñar. El centro occipital se activa al educir (proyectar) al nagual". Asumir retos es colocarnos deliberadamente contra la pared, a fin de que "salte" el potencial energético. Abstraer la atención es aprender a ir de lo particular a lo general, del efecto a la causa, del símbolo al hecho y del concepto a la realización. Tomar decisiones es anular los comandos que nos han dado desde que nacimos y comprometernos inflexiblemente con el propósito de libertad. Ensoñar es el manejo consciente del sueño, hasta el punto de que deje de serlo (lo que llaman transformar el plomo en oro). Educir al nagual es dar el "salto mortal del pensamiento", es decir, atrevernos a no regresar al mundo cotidiano.

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