viernes, 18 de enero de 2013

¿HAY "MALDAD" EN LAS PLANTAS ENTEOGÉNICAS? 02

El tema de discusión no son las plantas de poder/psicoactivas/enteogénicas en sí, sino su relación con el mito mesiánico mundial. Este tema me parece relevante porque devela aspectos ocultos del trabajo que da origen a un Mesías o iniciado de alta graduación. Al respecto, me parece útil escuchar la opinión de Blavatski, una persona que dedicó la vida a descifrar el esoterismo:

"Soma: bebida preparada por los brahmanes iniciados. Esta bebida sagrada de la India corresponde a la ambrosía, néctar (o kykeón) de los griegos. En la iniciación de Eleusis, los mystes (iniciados) bebían una taza de kykeón. Quien bebe dicho licor alcanza el lugar de esplendor; queda lleno de su esencia, de igual modo que los apóstoles quedaron llenos del Espíritu Santo. El Soma hace del iniciado un nuevo hombre; renace y se transforma, su naturaleza espiritual vence a la física. Concede el divino poder de la inspiración y desarrolla hasta el extremo la capacidad de clarividencia (el Ver). El efecto moral de esta comunión es extraordinario, puesto que siendo Agni (deidad del fuego) la vida y el pensamiento, aquellos en quienes se incorpora, se hacen partícipes de una misma vida y de un mismo pensamiento, hermanos por la carne y por el espíritu. La mayor parte de los sacerdotes ha perdido el secreto del verdadero Soma; no se le puede encontrar en los libros rituales ni en la tradición oral. Los verdadero secuaces de la primitiva religión védica son escasos." (Glosario Teosófico, artículo Soma)

No hay que olvidar que el secreto del Soma se perdió en la India pero se conservó en América y fue redescubierto desde los años 50 del siglo XX, como parte de los arreglos necesarios para un nuevo ciclo mesiánico.
Las sustancias potenciadoras de la percepción fueron prohibidas en la Edad Media, debido a que atentaban contra la doctrina de la iglesia. Esa prohibición pesa aún sobre nosotros, siendo la base de un lucrativo negocio, pues ya sabes que lo prohibido se encarece. Esa es la causa de que tantas personas rechacen al sagrado Soma, aún sin conocerlo, es decir, sin tener el menor elemento de juicio.

Claro que tomar el Soma como fin es un error; la planta es un camino, un mediador, tal como dice el Rig Veda: “En el fondo de este vaso vislumbro la verdad, custodiada por el soma de la ofrenda. No busco al soma, sino la verdad que está en el fondo." (Himno a Brahma)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Que tu comentario sea respetuoso; que tu crítica sea constructiva..."