viernes, 18 de enero de 2013

¿"MILAGROS"? UN EJEMPLO: SAI BABA

si que podemos ver milagros en cada instante y rincón del Universo.


¿A qué te refieres con "milagro"? ¿A la violación de leyes naturales, o a sucesos sorprendentes y maravillosos que, en ocasiones, rebasan nuestra capacidad de comprensión? Porque, si te refieres a esto último caso, coincido: el Universo está lleno de milagros. Pero, si a lo primero, te pediría que me pruebes que aquello que hoy no comprendemos, tampoco lo vamos a comprender mañana.
Te recuerdo que un montón de cosas que hoy damos como hechos cotidianos, hasta hace poco se consideraban milagros. Todavía en los 40 había grupos indígenas en el Pacífico que creían que los aviones eran la confirmación de la existencia de Dios.
¿Realmente hacen milagros los milagreros y demás guruses mediáticos que proliferan en la actualidad? Yo no sé, pero diría que no. Para empezar, sus mensajes son de lo más aburridos, ya que sólo repiten lo que la gente quiere oir. ¡Por eso tienen tanto público! Compara los 16 millones de seguidores que se atribuye Sai Baba con los 12 individuos que a duras penas podían aguantar a Jesús. Lo uno es un fenómeno de masas, lo otro es un fenómeno auténticamente espiritual.

Sobre Saibaba, yo pienso que la causa de que sea tan mal comprendido es esta: El se autoproclama Dios

Es natural que eso levante ronchas. El señor afirma SER una entidad cuya existencia no se puede demostrar. Reclama nuestra fe, ¿y qué nos da a cambio? Unos relojes de oro que dicen "made in Taiwan", unas bolas de ceniza que se ve que lleva clavadas entre los dedos y un mensaje con la altura moral de un principiante.....
En cambio, Jesús nunca pretendió ser el Mesías, siempre se dijo "hijo del hombre". Sidharta no se proclamó Budha, Spitama no afirmó ser Zoroastro, Topiltzin ni siquiera se enteró que, andando el tiempo, le llamarían Quetzalcoatl..... Se nota la diferencia.
Jesús afirmó: "Una ciudad edificada sobre una montaña no se puede esconder". Dios, si existe, no necesita de proclamaciones públicas. Tener que ostentar un título tan extraordinario, tal como hacen Saiba, Samael y otro millar de guruses, nos habla de un problema de personalidad canalizado para propósitos de ego. Es mi opinión, suceptible de error.

¿Se equivocaría un átomo de nuestro cuerpo si, conciente de si mismo, proclamara al resto de átomos: Yo Soy Hombre!?

Si se trata de una mujer, si, puesto que "hombre" es el macho de la especie. Y si se trata de un hombre, también, puesto que "hombre" no es mas que un título social, sin contenido biológico o espiritual. Un átomo se equivocaría diga lo que diga, puesto que su función no es definir las cosas con palabras. Una vez que reduces la experiencia espiritual a un título (así sea tan picudo como "dios"), la limitas y distorsionas.
Si Sai Baba está convencido de ser el Ser más poderoso del Universo, y lo dice con toda honestidad, me alegro por él, por lo menos es sincero. Pero no pasa de ser su muy particular y subjetiva convicción. Contra la devoción que le brindan y él acepta, yo opongo las siguientes palabras de Krishna: "el dharma de cada persona es único; no importa que te parezca que el dharma de otro es superior: tú debes buscar tu propio dharma". 


Qúe es un milagro sino la divina confirmación de su existencia? Confirmación de la existencia de Dios.

Pero, ¿es el Universo producto de un milagro o de leyes naturales? Si es lo primero, entonces, ¿las leyes físicas que han descubierto los científicos son sólo una ilusión, o también existen? Y si es esto último, ¿qué necesidad tenía Dios de crear un conjunto de leyes, si todo es milagro?
Hay algo en la visión de Dios que no cuaja. Por eso las religiones más espirituales del mundo - a mi juicio, el budismo, el hinduísmo y la toltequidad - han excluído por completo la idea de un Dios personal.
Si vamos a hablar del Nagual o "la otra realidad", entonces ahí no hay leyes. Todo ahí parece milagroso, cuando uno lo ve desde afuera; desde adentro no "parece", simplemente "es".

Pero eso deja sin explicar qué significa la palabra "milagro", que tanto usan, y con propósitos tan diferentes, los seguidores de los dioses espirituales o humanos que hay por ahí.
Yo no soy racionalista; no le doy culto a las leyes naturales, porque ni siquiera acepto que existan. Pero me gustaría que, quienes creen en los milagros, me definieran en qué creen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Que tu comentario sea respetuoso; que tu crítica sea constructiva..."