domingo, 24 de febrero de 2013

FILÓSOFO TOLTECA DON JUAN MATUS "El Punto de Encaje"


EL PUNTO DE ENCAJE

Del número total de los campos de energía filiforme que pasan a través del huevo luminoso, solo un pequeño grupo está encendido por un punto de intensa brillantez localizado en la superficie del huevo. La percepción ocurre cuando los campos de energía en ese pequeño grupo, encendido por ese punto de brillantez, extienden su luz hasta resplandecer aun fuera de la bola. A este punto se le llama el "punto donde encaja la percepción" o, simplemente, el "punto de encaje". (ECS)

El punto de encaje selecciona las emanaciones internas y las externas para alinearlas. El determinado alineamiento que percibimos como el mundo es producto del lugar específico en nuestro capullo donde está localizado el punto de encaje. (EFI)

Los chamanes “ven” que billones de campos de energía con forma de filamentos de luz que proceden del universo en general convergen en el punto de encaje y lo atraviesan. Es esta confluencia la que le proporciona brillo. El punto de encaje permite que el ser humano perciba los billones de filamentos energéticos convirtiéndolos en datos sensoriales. (PM)

Cada ser viviente tiene un punto de encaje que selecciona las emanaciones que serán acentuadas. Los videntes pueden saber si los seres conscientes comparten la misma visión del mundo, al "ver" si son iguales las emanaciones que sus puntos de encaje han seleccionado. (EFI)

El punto de encaje de toda la humanidad está situado en el mismo sitio, lo que proporciona a cada ser humano una visión muy parecida del universo. (PM)

El punto de encaje del hombre aparece en torno a un área definida, en el capullo, porque así lo decreta el Águila. Pero el sitio preciso donde se fija queda determinado por los hábitos, por los actos repetitivos. Primero aprendemos que puede situarse allí y después nosotros mismos le ordenamos que se sitúe ahí. Nuestro comando se convierte en el comando del Águila y el punto queda fijo en ese sitio. (EFI)

Es la conducta habitual lo que sitúa al punto de encaje en un punto específico del capullo luminoso. De ahí la tremenda importancia que le dan los nuevos videntes a las nuevas acciones, a los nuevos hábitos. (EFI)

En primer lugar, uno debe saber a ciencia cierta que todo lo perceptible emana del sitio específico donde se localiza nuestro punto de encaje. Una vez entendido esto, podemos desplazar el punto de encaje casi a voluntad, como consecuencia de nuevos hábitos. (EFI)

De los antiguos videntes hemos heredado miles de las más complejas técnicas de brujería, pero ellos mismos jamás supieron que sus procedimientos, por más intrincados que fueran, sólo servían para romper la estabilidad de sus puntos de encaje y hacerlos desplazarse. La verdadera función de las prácticas de brujería es hacer que el punto de encaje se desplace al lograr que la primera atención abandone momentáneamente su control sobre ese punto. (EFI)

La fuerza que mantiene al punto de encaje rígidamente fijo es la absorción en sí misma de la primera atención. (EFI)

Los rituales y los encantamientos, siendo repetitivos, obligan a la primera atención a liberar una porción de la energía empleada en contemplar el inventario humano, y el punto de encaje pierde así su rigidez. (EFI)

Tener cordura y sentido común solo significa que el punto de encaje está rígido y fijo en su posición habitual. (EFI)

Cuanto más rígido y fijo está el punto de encaje en su posición habitual, más grande es nuestra confianza en nosotros mismos, más grande es nuestra idea de que podemos explicar lo que fuera. (ADE)

Los guerreros impecables permanecen serenos, inconmovibles ante los desplazamientos de sus puntos de encaje y los extraños mundos que las nuevas posiciones les obligan a presenciar, sabiendo que el punto de encaje siempre vuelve a su posición original. (EFI)

El punto de encaje del hombre se localiza bastante arriba en la superficie del capullo, a tres cuartas partes hacia la parte superior del capullo, (en la parte posterior y en la zona derecha. De hecho, extendiendo el brazo derecho hacia atrás podríamos "tocarlo"). (EFI)

Don Juan consideraba al punto de encaje el hallazgo decisivo de los brujos de la antigüedad, y la característica crucial de los seres humanos como globos luminosos. Es un punto redondo de intensa luminosidad, del tamaño de una pelota de tenis, alojado permanentemente dentro del globo luminoso, a ras de su superficie, aproximadamente sesenta centímetros detrás de la cresta del omóplato derecho. (ADE)

El punto de encaje es responsable de que la primera atención perciba en términos de racimos. Un ejemplo de racimo de emanaciones que recibe énfasis al unísono es lo que percibimos como el cuerpo físico humano. Otro racimo, parte de nuestro ser total, nuestro capullo luminoso, jamás recibe énfasis y queda relegado al olvido porque el efecto del punto de encaje no es tan solo hacernos percibir racimos de emanaciones, sino también hacernos ignorarlos. (EFI)

El punto de encaje es como un imán luminoso que irradia un resplandor que automáticamente agrupa haces de emanaciones a donde quiera que se mueve dentro del capullo. (EFI)

Don Juan dijo que yo podía mover mi punto de encaje, primero si tenía el intento inflexible de moverlo, y segundo, si dejaba que el contexto de la situación dictara hacia dónde debía moverse. (EFI)

Una fiebre alta puede mover el punto de encaje. El hambre o el miedo o el amor o el odio también pueden hacerlo. Lo mismo el misticismo y el “intento inflexible”, el método preferido de los brujos. (ECS)

El punto de encaje y el resplandor que lo rodea son la marca de la vida y la conciencia, y no hay rastro de ellos en los seres muertos. La conciencia, la vida y la percepción van juntas, y están inextricablemente ligadas al punto de encaje y al resplandor que lo rodea. (ADE)

La enormidad de lo desconocido es casi ilimitada, pero aun en esa enormidad el resplandor del punto de encaje agrupa emanaciones. "Lo que no se puede conocer", por otra parte, es una eternidad donde nuestro punto de encaje no tiene manera alguna de agrupar nada. (EFI)

A través de los desplazamientos de sus puntos de encaje, los nuevos videntes llegaron a darse cuenta de que el verdadero misterio es percibir, no tanto lo que percibimos, sino lo que nos hace percibir. (EFI)

Don Juan insistía en que el punto de encaje no solo es el centro donde se acumula la percepción, sino el centro donde tiene lugar la interpretación de los datos sensoriales. (PM)

Convierte todo en lo que realmente es: lo abstracto, el espíritu, el nagual. No hay brujería, no hay el mal, ni el demonio. Solo existe la percepción. (ECS)

Nuestros sentidos son capaces de captarlo todo, pues es la posición del punto de encaje la que dicta lo que perciben nuestros sentidos. Si el punto de encaje alinea otras emanaciones interiores, diferentes a las normales, los sentidos humanos perciben de maneras inconcebibles. (EFI)

Cuando somos niños, todos los que nos rodean son nuestros maestros y nos enseñan a repetir un interminable diálogo acerca de nosotros mismos. El diálogo se interioriza y crea tal fuerza que por sí solo mantiene fijo el punto de encaje. (EFI)

Los videntes "ven" que, al principio, los niños no tienen un punto de encaje fijo, y luego "ven" cómo la presencia de los adultos liga esos puntos a un lugar específico. Todos los demás organismos hacen lo mismo. (EFI)

La pura verdad es que muchos niños "ven". La mayoría de los que "ven" son considerados anormales y se hacen todos los esfuerzos posibles para corregirlos, para hacerlos solidificar la posición de sus puntos de encaje. Pero solo sería posible ayudar a esos niños a que mantengan más fluidos sus puntos de encaje si viven entre los nuevos videntes. De lo contrario, al igual que los antiguos videntes, se verían atrapados en los intrincados detalles del lado silencioso del hombre. Y eso es mucho peor que estar preso en las garras de la racionalidad. (EFI)

Don Juan expresó su profunda admiración por la capacidad humana para impartir orden en el caos de las emanaciones del Águila. Sostuvo que cada uno de nosotros es un mago magistral, y que nuestra magia consiste en mantener inconmoviblemente fijo nuestro punto de encaje. (EFI)

La fuerza de las emanaciones en grande hace que nuestro punto de encaje seleccione ciertas emanaciones interiores y las agrupe en un racimo para ser alineadas y percibidas. Ese es el comando del Águila, pero darle significado a lo que percibimos es nuestro comando, nuestro don mágico. (EFI)

Las plantas de poder tienen el efecto de mover el punto de encaje; pero también lo tienen el hambre, el cansancio, la fiebre y otras aflicciones por el estilo. La falla del hombre común es creer que todo lo que sucede, como resultado de un movimiento del punto de encaje, es puramente mental. (EFI)

El "movimiento lateral" del punto de encaje es un movimiento en la superficie del capullo, de un lado a otro a lo ancho de la banda de la conciencia del hombre. Las visiones que producen esos movimientos se originan en el inventario del hombre. No tienen valor alguno para los guerreros que buscan la libertad total. (EFI)

En los dos bordes de la banda del hombre hay un extraño depósito de basura, una incalculable masa de cachivaches humanos. Es un almacén mórbido y siniestro, que tenía un gran valor para los antiguos videntes pero no para nosotros. Una de las cosas más fáciles que puede uno hacer es caer en ese basurero. Cualquier persona puede llegar a ese almacén simplemente deteniendo su diálogo interno. Cuando eso sucede, los resultados se explican como fantasías de la mente si el cambio es mínimo. Si el cambio es considerable, los resultados son llamados alucinaciones. A la orilla derecha encontramos interminables visiones de actividad física, violencia, matanzas, sensualidad. A la orilla izquierda encontramos espiritualidad, religión, Dios. (EFI)

Generalmente, el movimiento del punto de encaje, si no es lateral, es hacia lo profundo de la banda del hombre, pues tal preferencia direccional es una reacción natural de la especie humana. (EFI)

Pero existen videntes que pueden mover el punto de encaje a posiciones bajo el sitio normal. Los nuevos videntes llaman a ese cambio "el movimiento hacia abajo". Los videntes muy a menudo sufren de movimientos involuntarios hacia abajo. Pero el punto de encaje no permanece en esa posición por mucho tiempo, y esto es afortunado, porque ése es el lugar de la bestia. Ir abajo va en contra de nuestros intereses, aunque es la cosa más fácil de lograr. El moverse de ese modo volvió expertos a los antiguos videntes en adoptar las formas de los animales que ellos elegían como sus puntos de referencia. (EFI)

Si el punto de encaje cruza un límite crucial, el mundo que conocemos se desvanece, deja de ser lo que es el nivel del hombre. (EFI)

Los movimientos involuntarios que cada vidente experimenta periódicamente se vuelven menos frecuentes conforme su punto de encaje avanza más hacia lo profundo de la banda. (EFI)

El movimiento hacia abajo debilita considerablemente el poder del vidente que lo experimenta. (EFI)

Los antiguos videntes distinguían dos tipos de desplazamientos del punto de encaje. Uno era el desplazamiento a cualquier posición en la superficie o en el interior de la bola luminosa; un desplazamiento al cual llamaron "cambio" del punto de encaje. El otro era el desplazamiento a posiciones fuera de la bola luminosa, al cual llamaron "movimiento" del punto de encaje. Descubrieron que la diferencia entre un cambio y un movimiento estaba en la clase de percepción que cada uno de ellos permite. (ADE)

El resultado de un "movimiento" del punto de encaje (hacia fuera del huevo luminoso) es un cambio total en la estructura de los seres humanos. De ser una bola o un huevo, se convierte en algo parecido a una pipa de fumar. El pitillo de la pipa es el punto de encaje, y el cuenco es lo que queda de la bola luminosa. Si el punto de encaje continúa moviéndose, llega un momento en que la pipa luminosa se convierte en una delgada línea de energía. La apariencia física de los brujos que llegaron a esa configuración energética podía ser normal, pero lo que era insólito era su comportamiento. Esos brujos eran líneas de energía tratando inútilmente de doblarse para formar un círculo. Las historias de los brujos dicen que al alargar su forma energética, también lograron alargar la duración de su conciencia, de manera que están vivos y conscientes de ser hasta hoy día. Las historias también cuentan que reaparecen periódicamente en la Tierra. Pero aquellos brujos extravagantes se quedaron probablemente atrapados en sus propias maniobras. (ADE)

Los brujos antiguos preferían los cambios del punto de encaje, por lo tanto siempre se encontraban en territorios más o menos conocidos o predecibles. Nosotros preferimos los movimientos del punto de encaje. Los brujos antiguos iban en pos de lo humanamente desconocido. Nosotros buscamos lo desconocido que está fuera de lo humano. Entrar en esos mundos requiere del tipo de ensueño que solamente los brujos de ahora practican. Los brujos antiguos se mantuvieron alejados de él, porque requiere un gran desapego y absoluta ausencia de importancia personal. Un precio que no estuvieron dispuestos a pagar. (ADE)

Sólo los seres humanos son capaces de agrupar emanaciones aun dentro de los racimos normales. Estos son los "desnates". El punto de encaje del hombre toma una parte de las emanaciones ya seleccionadas para el alineamiento y forma con ellas un esquema aún más deleitable. Los desnates del hombre son más reales que lo que perciben otros seres. Ese es nuestro peligro latente. Son tan reales para nosotros que nos hacen olvidar que los hemos construido nosotros mismos al ordenar a nuestros puntos de encaje que se estacionen donde lo hacen. Tenemos poder para desnatar, pero no para protegernos de nuestros comandos. Eso se tiene que aprender. Darle rienda suelta a nuestros desnates, como lo hacemos, es un error de juicio que pagamos tan caro como los antiguos videntes pagaron los suyos. (EFI)

Una vez que el punto de encaje se mueve más allá de cierto límite, puede alinear mundos enteramente diferentes al mundo que conocemos. (EFI)

Un cambio hacia abajo implica una visión, no de otro mundo propiamente dicho, sino de nuestro mismo mundo de la vida cotidiana visto desde una perspectiva diferente. Para poder "ver" otro mundo hay que percibir otra gran banda de las emanaciones del Águila. (EFI)

Ciertas áreas geográficas tienen el poder de facilitar el movimiento hacia abajo del punto de encaje, como por ejemplo, el desierto de Sonora. (EFI)

En cuanto el punto de encaje empieza a moverse hacia la profundidad del huevo luminoso crea un hoyuelo en la luminosidad, un hoyuelo que alberga al punto de ahí en adelante. Por eso la posición del punto de encaje de un guerrero es infinitamente más fuerte que la del hombre común. La posición del punto de encaje se mantiene mediante el diálogo interno, por lo tanto es una posición muy frágil. Este es el motivo por el cual los seres humanos pierden tan fácilmente la razón, especialmente aquellos cuyo diálogo interno es redundante, aburrido y sin ninguna profundidad. Los nuevos videntes dicen que los seres humanos más resistentes son aquellos cuyo diálogo interno es fluido y variado. (EFI)

La cosa más importante que necesitaban los nuevos videntes eran medidas prácticas para mover sus puntos de encaje. Puesto que no las tenían, empezaron por desarrollar un gran interés en "ver" el resplandor de la conciencia, y como resultado perfeccionaron las tres técnicas que llegaron a ser sus obras maestras. (EFI)

Don Juan dijo que le asombraba el hecho de que, de todas las cosas maravillosas que los brujos antiguos aprendieron explorando las millares de posiciones del punto de encaje, el arte del ensueño y el arte del acecho eran lo único que quedaba hoy en día. Reiteró que el arte del ensueño tiene que ver con el desplazamiento del punto de encaje; y definió el acecho como el arte de la fijación del punto de encaje en cualquier posición a la cual se haya desplazado. (ADE)

Sería realmente repugnante que te aunaras a la humanidad, como si no supieras acerca de la existencia del punto de encaje. Pero sería aún más odioso que te aunaras a los brujos antiguos, y manejaras al punto de encaje para tu ganancia personal. (ADE)

Tarde o temprano, tu punto de encaje adquirirá más fluidez, pero no lo suficiente como para contrarrestar tu tendencia a ser como los brujos antiguos: rígido e histérico. Para evitar esto, hay un medio, que los brujos llaman el puro entendimiento. Yo lo llamo el romance con el conocimiento. Es el impulso que los brujos utilizan para saber, para descubrir, y para quedarse boquiabiertos de asombro y admiración con lo que descubren. (ADE)

En el camino del guerrero, el mover el punto de encaje lo es todo. Los antiguos videntes jamás llegaron a esa conclusión. (EFI)

Repítete a ti mismo incesantemente que la clave de la brujería es el misterio del punto de encaje. Si te repites esto por un tiempo, una fuerza oculta tomará las riendas y provocará en ti los cambios apropiados. (ADE)

La posición del punto de encaje dicta cómo nos comportamos y cómo nos sentimos. (EFI)

La feminidad y la masculinidad no son estados finales, sino el resultado de una posición específica del punto de encaje. Y el acto de acomodar así el punto de encaje es, naturalmente, una cuestión de disciplina y entrenamiento. Esta maniobra era el deleite de los brujos antiguos, y son ellos los únicos que pueden lograrlo. (ADE)

Para un vidente, en el caso de las mujeres, la parte más brillante del punto de encaje está mirando hacia enfrente, y en el caso de los hombres, hacia dentro. El punto de encaje del "inquilino" estaba originalmente mirando hacia dentro, pero lo cambió retorciéndolo, y esto hace que su forma energética de huevo luminoso se vea como una concha de mar enrollada en sí misma. (ADE)

Cada gran desplazamiento del punto de encaje implica posibilidades específicas que los brujos modernos podrían aprender, si supieran cómo fijar el punto de encaje en cualquiera de esas posiciones por un buen rato. Solo los brujos de la antigüedad tenían el conocimiento específico para hacer esto. (ADE)

Cuando el punto de encaje del hombre se mueve más allá de cierto límite crucial, los resultados son siempre los mismos para todos los hombres, sean cuales sean las técnicas para moverlo. (EFI)

Cuando el punto de encaje alinea otro mundo, ese mundo es total, y la fuerza de ese nuevo alineamiento hace desaparecer al mundo que conocemos. Cada vez que los antiguos videntes efectuaban un nuevo alineamiento, creían que descendían a las profundidades o ascendían a los cielos. Nunca supieron que el mundo desaparece como un soplo de aire cuando un nuevo alineamiento total nos hace percibir otro mundo total. (EFI)

Un movimiento del punto de encaje se marca por un cambio en la luz. De día, la luz se convierte en tinieblas; de noche, la oscuridad se vuelve crepúsculo. (EFI)

Al moverse el punto de encaje y alcanzar cierta profundidad, rompe una barrera e interrumpe momentáneamente su capacidad para alinear emanaciones. Experimentamos esa ruptura e interrupción como un vacío perceptual. (EFI)

Lo que le da el empujón al punto de encaje es la maestría de la conciencia. Después de todo, nosotros los seres humanos no somos en realidad gran cosa; en esencia, somos un punto de encaje fijo en cierta posición. (EFI)

No existe nada maligno. Lo único que existe en el universo es energía; lo maligno es simplemente una configuración de la mente humana abrumada por la fijación del punto de encaje en su posición habitual. (ADE)

Romper la barrera de la percepción es la última tarea de la maestría de la conciencia. Para poder mover tu punto de encaje a esa posición, por tu cuenta, tienes que reunir mucha energía. (EFI)

Hay una inmensurable área de conciencia entre la posición habitual del punto de encaje y la posición en la que ya no existen dudas, que por cierto es el lugar en el que se presenta la barrera de la percepción. En ese área inmensurable, los guerreros caen presa de todas las fechorías concebibles. Hay que estar alerta y no perder la confianza, porque, de manera inevitable, nos veremos acosados en algún momento por un tenaz sentido de culpa y de derrota. (EFI)

Hay otros mundos completos que nuestros puntos de encaje pueden alinear. Los antiguos videntes contaron siete de esos mundos, uno por cada banda de conciencia. Dos de esos mundos son fáciles de alinear; los otros cinco son casi imposible. (EFI)

El valor de las conclusiones de los nuevos videntes no se vuelve evidente hasta que uno trata de mover el punto de encaje a otra persona. Los nuevos videntes dicen que, en este respecto, lo que cuenta es el esfuerzo para fortalecer la estabilidad del punto de encaje en su nueva posición. (EFI)

El "cuerpo de ensueño" y la barrera de la percepción son posiciones del punto de encaje, y  este conocimiento resulta tan vital para los videntes como el leer y escribir para el hombre moderno. Ambos son logros que se alcanzan después de años de práctica. (EFI)

Un vidente tiene que ser osado: una vez que rompe la barrera de la percepción no tiene que regresar al mismo lugar de donde partió en este mundo. (EFI)

La racionalidad es una condición del alineamiento, el resultado de la posición del punto de encaje. (EFI)

La solidez del mundo no es un espejismo; el espejismo es la fijeza del punto de encaje. (EFI)

Existe una asombrosa cantidad de mundos asequibles a la percepción humana. Son como esferas que todo lo incluyen y en las que uno puede actuar y luchar, vivir y morir como en el mundo de la vida cotidiana. (PM)

Los chamanes descubrieron que en el huevo luminoso total existían, como mínimo, seiscientos sitios que son emplazamientos de auténticos mundos. Esto significa que si el punto de encaje se fija a cualquiera de ellos, el resultado es la entrada del practicante en un mundo totalmente nuevo. (PM)

Los nuevos videntes descubrieron que si se mueve constantemente el punto de encaje hasta los confines de lo desconocido, pero se le hace regresar a una posición en el límite de lo conocido, cuando se libera repentinamente se mueve como un rayo a todo lo ancho del capullo del hombre, alineando de golpe todas las emanaciones interiores. Esto es la libertad total.(EFI)

Es el cambio de percepción lo que trae el cambio de apariencia. El brujo que sabe exactamente dónde poner su punto de encaje puede transformarse en lo que quiera. (ECS)

Los brujos de la antigüedad eran expertos en mover el punto de encaje. Y al moverlo descubrieron cosas extraordinarias sobre la percepción, pero también descubrieron cuán fácil es perderse en aberraciones. (ECS)

Cordura y fortaleza, por lo tanto, son esenciales en los brujos para tratar con el movimiento del punto de encaje. (ECS)

La gente no tiene idea del extraño poder que llevamos dentro de nosotros. Por ejemplo, en este momento, tú tienes los medios para llegar al infinito. Si continúas portándote como un idiota, es posible que logres empujar tu punto de encaje hasta cierto límite, más allá del cual no hay regreso. (ECS)

Cuanto más profundo es el movimiento del punto de encaje, mayor es la sensación de que uno lo sabe todo, así como la sensación de no poder encontrar palabras para explicarlo. (ECS)

Cualquiera que logre mover su punto de encaje a una nueva posición es (técnicamente) un brujo. (ECS)

Todo cuanto pensamos, todo cuanto decimos, depende de la posición del punto de encaje. (ECS)

Había sido capaz de convocar fuerzas insospechadas para realizar algo que, en apariencia, equivalía a calmar mi nerviosidad, pero que a un nivel más profundo era, en realidad, un movimiento volitivo muy eficiente de mi punto de encaje. (ECS)

Los brujos, en una milésima de segundo, pueden mover sus puntos de encaje a cualquier lugar de la masa luminosa. Ese movimiento y la velocidad con la cual lo realizan, entrañan una instantánea percepción de otro universo y consecuentemente un vuelo a dicho universo. (ECS)

Los mitos de hombres legendarios de la antigüedad son en realidad historias de brujería acerca de hombres reales que sabían, gracias al conocimiento silencioso, el poder que se obtiene moviendo el punto de encaje. (ECS)

Un momento de regocijo es suficiente para mover nuestro punto de encaje y romper con las convenciones. Así también un momento de miedo, de dolor, de cólera o de pesadumbre. Pero comúnmente, cuando tenemos la posibilidad de mover nuestro punto de encaje nos asustamos. Nuestros principios religiosos, académicos o sociales se ponen en juego garantizando nuestra urgencia de mover nuestros puntos de encaje a la posición que prescribe la vida normal; nuestra urgencia de regresar al rebaño. (EFI)

Todos los místicos y maestros espirituales que se conocen habían hecho exactamente eso: mover sus puntos de encaje, ya fuera a través de disciplina o por casualidad, y sacarlos del sitio habitual para luego volver a la normalidad portando consigo un recuerdo que les duraría por toda la vida. (ECS)

Si hubiera sido cuestión de vida o muerte, habrías movido tu punto de encaje por cuenta propia... (ECS)

Para que un movimiento del punto de encaje tenga total sentido, hace falta tener energía para fluctuar, a voluntad, entre el sitio de la razón y el del conocimiento silencioso. (ECS)

Esta es otra de las contradicciones de los brujos: mover el punto de encaje es muy difícil, pero también es lo más fácil del mundo. (ECS)

El punto de encaje, con el más ínfimo movimiento, crea islas de percepción totalmente aisladas. Información acerca de la complejidad de la conciencia de ser se puede acumular allí. El punto de encaje de un brujo, al moverse a una posición poco familiar, toma más energía que la acostumbrada. Ese flujo extra de energía se llama “intensidad”. (ECS)

A veces, debido a circunstancias dramáticas, si bien naturales, tales como las privaciones, la tensión nerviosa, la fatiga, el dolor, el punto de encaje sufre profundos movimientos. Si los hombres que se encuentran en tales circunstancias lograran adoptar la impecabilidad como norma y llenar los requisitos del "intento", podrían, sin ninguna dificultad, aprovechar al máximo ese movimiento natural. De ese modo, buscarían y hallarían cosas extraordinarias, en vez de hacer lo que hacen en tales circunstancias: ansiar el retorno a la normalidad. (ECS)

Aquí es donde la estupidez del hombre es más peligrosa. El hombre le tiene terror a la brujería. Tiembla de miedo ante la posibilidad de ser libre. Y la libertad está ahí, a un centímetro de distancia. Los brujos llaman a la libertad el tercer punto, y dicen que alcanzarlo es tan fácil como mover el punto de encaje. (ECS)

Como hombres comunes y corrientes, pasamos por alto el conocimiento más crucial para nosotros: la existencia del punto de encaje y el hecho de que puede moverse. (ECS)

Los billones de filamentos luminosos del universo convergen y atraviesan el punto de encaje convirtiendo así los datos sensoriales en la interpretacion y descripcion del mundo que conocemos. Pero, en realidad, lo que convierte las fibras luminosas en datos sensoriales es el "oscuro mar de la conciencia". En los organismos, lo que llamamos "sentidos" no son más que grados de conciencia. (LAI)

La existencia del punto de encaje se erige como una de las revelaciones cruciales de los sabios toltecas, pero al mismo tiempo nos precipita al incómodo enigma de su omisión en las demás tradiciones, incluso las que más a fondo han estudiado los “chakras”, al menos en la órbita de la teosofía. El budismo tántrico del lama Gyatso, aunque asociado a otras nomenclaturas, sí parece destacar la existencia de este vórtice de energía. El “átomo-simiente” de Max Heindel también podría aludir a este punto.
Pero lo cierto es que no existe, en las tradiciones esotéricas, una teoría de la percepción que tenga paralelo con la que proponen los toltecas con el punto de encaje. Hay que decir, desde luego, que ligar todos los pormenores de nuestra percepción, incluidos sentimientos y raciocinio, a las distintas posiciones de un “vórtice de energía” podría resultar ser una magna tautología como teoría de la percepción por cuanto deja sin explicación, a pesar de todo, el mecanismo último que convierte la agrupación de unas emanaciones en un mundo estable, y las leyes de asociación que determinan unas selecciones u otras dentro de ese mundo habitual.
Sin embargo, no es éste el problema que preocupa a los videntes, que adivinan la inaprehensibilidad de todas las causas últimas. Los toltecas son brujos prácticos que se centran más en las posibilidades móviles y voluntarias de este resorte de la percepción, y en las consecuencias de sus determinadas localizaciones.
El desarrollo iniciático corre, pues, paralelo a la conciencia del punto de encaje. Saber, o creer, que todo lo que somos, sentimos o pensamos se cifra en la determinada posición de un imponderable punto en el infinito espacio de la energía, fomenta ineludiblemente nuestras actitudes más desprendidas, impersonales y nihilistas, en el sentido taoísta. Justo la dirección contraria a la de las religiones oficiales, lo cual es buena señal. 

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