miércoles, 27 de febrero de 2013

FILÓSOFO TOLTECA DON JUAN MATUS "El Nagual"

EL NAGUAL (proviene de Nahualli o Nawalli y no existe diferenciación energética alguna entre escribirlo con H o con G, como afirman quienes ignoran la esencia del nagualismo verdadero.)

A fin de guiar a los seres vivientes hacia la libertad, el Águila creó el nagual. El nagual es un ser “doble” (al ojo del vidente, un hombre nagual o una mujer nagual aparece como un huevo luminoso con cuatro compartimentos) a quien se ha revelado la Regla. El nagual puede tener forma humana, vegetal o de cualquier cosa viviente, pero en virtud de su “doblez” está obligado a buscar ese pasaje oculto. El nagual aparece en pares, masculino y femenino, y ambos tienen que asumir completamente la Regla para constituirse en el nagual. (EDA)

El Águila creó el primer hombre nagual y la primera mujer nagual como videntes, y de inmediato les puso en el mundo para que vieran. Les proporcionó cuatro guerreras acechadoras, tres guerreros, y un propio, a quienes ellos tendrían que mantener, engrandecer y conducir a la libertad. (EDA)

Para asegurar que el (primer) hombre nagual llevara a su grupo a la libertad sin desviaciones ni corrupciones, el Águila se llevó a la mujer nagual al otro mundo para que sirviera como faro, como guía. (EDA)

La mujer nagual y Don Juan encontraron plenitud, unidad y silencio en su compañía mutua. Un sentimiento que no tenía nada que ver con el afecto o la necesidad; era más bien como una sensación física que ambos compartían: la sensación de que una barrera que había existido dentro de cada uno de ellos se había roto y que eran uno y el mismo ser. (EDA)

La afinidad entre el hombre y la mujer nagual es algo que no puede formularse en palabras. Su separación no provoca un vacío "social", sino un movimiento de emanaciones imposibles de sustituir. (EDA)

La mujer nagual no es ni la esposa ni la mujer del nagual, sino su contraparte, su análogo femenino. La mujer nagual tiene la serenidad y la autoridad de un verdadero jefe. (EDA)

La mujer nagual es una persona cuya presencia sintetiza para el nagual todo lo que se puede esperar del compañerismo humano. (EDA)

Las similitudes entre los mismos tipos de guerreros de diferentes grupos son manifiestas. (EDA)

La Regla es definitiva, y dice que solo hay cuatro tipos de hombres y mujeres en el mundo. (EDA)

Las mujeres son vientos. Hay cuatro vientos (norte, sur, este y oeste), así que hay cuatro tipos de mujeres. (SAP)

Los seres dobles, las mujeres en especial, son bastante tímidos... (EDA)

Las mujeres dobles son sumamente escasas y volátiles... (EDA)

Los hombres tienen sobriedad y propósito, pero muy poco talento; por esa razón un nagual tiene que tener ocho mujeres videntes (y solo cuatro hombres) en su grupo. Las mujeres dan al grupo el impulso, la audacia para cruzar la inmensidad de lo desconocido. (EFI)

El contacto entre el hombre y la mujer nagual supone para ambos un alivio indescriptible, pero demasiado breve. (EDA)

Hacia fines del siglo dieciséis cada nagual se cerró en sí mismo y aisló a su grupo de videntes para que no tuvieran ningún contacto abierto con otros videntes. A consecuencia de esta drástica segregación se formaron linajes individuales. Nuestro linaje estaba compuesto de catorce naguales y ciento veintiséis videntes. Algunos de estos catorce naguales tuvieron solamente siete videntes con ellos, otros tuvieron once y algunos hasta quince. (EFI)

Carlos pertenecía a una porción de la Regla llamada "el nagual de tres puntas". La Regla no comete errores. Un designio superior les había hecho errar por razones inescrutables. Un "mensajero" traería a Carlos la Regla pertinente al nagual de tres puntas. (EDA)

Carlos tenía que probar que merecía su misión (como nagual de tres puntas), su tenebrosa tarea... (EDA)

Debido a que los naguales tienen sus campos de energía divididos en tres o cuatro partes, son personas más fuertes y adaptables que el hombre común y corriente. (EFI)

Un nagual es alguien lo suficientemente flexible como para ser cualquier cosa. Entre otras cosas, ser un nagual significa no tener puntos que defender. (EFI)

Un nagual, en estado de conciencia acrecentada, puede comportarse tan naturalmente como cualquier otra persona. (EFI)

Un hombre nagual, o una mujer nagual, por el hecho de tener más energía que el hombre común, pueden empujar el resplandor de la conciencia y sacarlo de las emanaciones acostumbradas y moverlo a las emanaciones vecinas. Ese empujón es conocido como “el golpe del nagual”. (EFI)

El golpe del nagual tiene que darse en un punto preciso, en el punto de encaje, y el lugar exacto de este punto varía en grados minúsculos de persona a persona. (EFI)

El golpe del nagual lo tiene que dar un nagual que "ve". (EFI)

El nagual identifica ese punto por su intensa luminosidad y, más que golpearlo, lo empuja. La fuerza del empujón crea una hendidura en el capullo, y se siente como un golpe en el omóplato derecho, un golpe que saca todo el aire de los pulmones. (EFI)

El golpe del nagual es de suprema importancia porque hace que el punto de encaje se mueva. Altera su ubicación. A veces incluso llega a crear una grieta permanente en ese sitio. El punto de encaje queda completamente desalojado, y la percepción cambia de manera dramática. (EFI)

Cuando el nagual da su golpe, el punto acaba en cualquier lugar dentro de la banda del hombre; pero no importa en absoluto dónde acabe, porque donde quiera que lo hace será siempre terreno virgen. (EFI)

Para mover el punto de encaje uno necesita energía. Si uno no la tiene, el golpe del nagual no es el golpe de la libertad sino el golpe de la muerte. (EFI)

Cuando el nagual enciende finalmente todas las emanaciones interiores de su capullo, todos los miembros de su grupo desaparecen en un instante. (EFI)

Generalmente, el nagual y todos sus videntes dejan el mundo juntos, pero hay casos en los cuales lo dejan o bien en pequeños grupos o bien uno por uno. El nagual Julián y su grupo eran un ejemplo de este caso. (EFI)

Un nagual jamás le deja saber a nadie que él controla todo. Un nagual va y viene sin dejar huella. Esa libertad es lo que le hace nagual. (EFI)

No puedes insultar al nagual. Es el nagual quien te permite "ver". La técnica es del nagual, el poder es del nagual. El nagual es el guía. (EFI)

El nagual es un hombre o una mujer dotado de extraordinaria energía; un maestro dotado de sensatez, paciencia e increíble estabilidad emocional. Su extraordinaria energía les permite a los naguales intermediar; les permite ser un viaducto que canaliza y transmite, a quien fuera, la paz, la armonía, la risa, el conocimiento, directamente de la fuente, del "intento". Son los naguales quienes tienen la responsabilidad de suministrar lo que los brujos llaman la "oportunidad mínima": el estar consciente de nuestra propia conexión con el intento. (ECS)

El golpe del nagual provoca un estado de conciencia acrecentada. (ECS)

Un aprendiz es alguien que se esfuerza por limpiar y revivir su vínculo con el espíritu. Una vez que ese vínculo revive, ya no puede continuar siendo un aprendiz; pero hasta ese día, necesita de un propósito indomable, un "intento inflexible", del cual carece, por supuesto. Por esa razón, el aprendiz permite que el nagual le proporcione tal propósito y, para hacerlo, tiene que renunciar a su individualidad. Esta es la parte de la brujería que resulta más difícil a los aprendices. Por eso no se reciben bien a los voluntarios en el mundo de la brujería; porque ya tienen propósitos propios y eso les dificulta enormemente renunciar a su individualidad. Si el mundo de los brujos exige ideas y actos contrarios a esos propósitos, los voluntarios simplemente se enfadan y se van. (ECS)

Una descripción de lo que sucede durante el encuentro inicial entre un nagual y su posible aprendiz, desde el punto de vista del brujo, sería absolutamente incomprensible. (ECS)

Un nagual está obligado, por la fuerza de su posición, a dominar su conocimiento. (ECS)

Los naguales son muy engañosos. Siempre dan la impresión de ser lo que no son, y lo hacen tan bien que todo el mundo les cree, hasta los que mejor le conocen. (ECS)

Hay ejemplos de personas, brujos o personas corrientes, que no necesitan de nadie. Obtienen paz, armonía, risa, conocimiento, directamente del espíritu. No necesitan intermediarios. Tu caso y el mío son diferentes. Yo soy tu intermediario, como el nagual Julián fue el mío. (ECS)

El nagual es quien proporciona una oportunidad mínima, pero esa oportunidad mínima no es instrucción, como las instrucciones que se necesitan para aprender a manejar una máquina. La oportunidad mínima consiste en que lo hagan a uno consciente del espíritu. (ECS)

Se nos ha preparado para esperar instrucción, enseñanzas, guías, maestros. Y cuando se nos dice que no necesitamos de nadie, no lo creemos. Nos ponemos nerviosos, luego desconfiados y finalmente enojados y desilusionados. Los brujos dicen que no deberíamos necesitar que nadie nos convenza de que el mundo es infinitamente más complejo que nuestras más increíbles fantasías. Entonces, ¿por qué somos tan pinches que siempre pedimos que alguien nos guíe, si podemos hacerlo nosotros mismos? (ECS)

Basta la presencia del nagual para mover el punto de encaje. El golpe entre los omóplatos sólo sirve para tranquilizar, para borrar las dudas. Los brujos utilizan ese golpe físico para sacudir el punto de encaje la primera vez; después lo único que hacen es dar confianza al aprendiz. (ECS)

El nagual, al ayudar a destruir el espejo de la imagen de sí, insta al punto de encaje a moverse. Pero quien lo mueve, en verdad, es el espíritu, lo abstracto; algo que no se ve ni se siente; algo que no parece existir, pero existe. Por este motivo, los brujos dicen que el punto de encaje se mueve por sí solo. O dicen que quien lo mueve es el nagual, porque el nagual, siendo el conducto de lo abstracto, puede expresarlo mediante sus actos. El espíritu se expresa de acuerdo a la impecabilidad del nagual; es decir, el espíritu puede mover el punto de encaje con la mera presencia de un nagual impecable. (ECS)

Lo primero que experimenta un aprendiz de brujo es un cambio en su nivel de conciencia, un cambio provocado simplemente por la presencia del nagual. (ECS)

Lo de golpear (el omóplato) es una genuina maniobra para manejar la percepción la primera vez que se pone en práctica. De allí en adelante, es sólo una treta para atrapar la atención y borrar las dudas. (ECS)

Yo soy el nagual Julián. Sin mi intervención no hay modo de llegar a la libertad. (ECS)

La única razón por la cual necesitamos un maestro es para que nos acicatee sin misericordia. De lo contrario, nuestra reacción natural es detenernos a felicitarnos por haber avanzado tanto. (ECS)

La compañía de un nagual es muy fatigosa; produce un cansancio extraño y hasta puede hacer mal. (ECS)

Lo que señala al aprendiz es siempre un augurio, no un deseo voluntario por ninguna de las dos partes (del aprendiz o del nagual). (RDP)

El hecho es que sin nagual no hay partida. Yo lo sé y te lo digo. Así mismo lo dijeron todos los naguales anteriores a mí. Pero no lo dijeron como asunto de importancia personal; ni yo tampoco. Decir que sin nagual no se puede encontrar el camino se refiere por completo al hecho de que el nagual es un nagual porque puede reflejar lo abstracto, el espíritu, mejor que los demás. Pero eso es todo. Nuestro vínculo es con el espíritu mismo, y solo incidentalmente con el hombre que nos trae su mensaje. (ADE)

Antes, las partidas de videntes eran conducidas solo por un nagual, pero a partir del nagual Luján (que por cierto era chino, cosa también muy poco ortodoxa, y fue quien introdujo las artes marciales entre los chamanes de su linaje), que vivió hace unos 200 años, ha habido un nexo conjunto de esfuerzo, compartido por un hombre y una mujer. El hombre nagual trae sobriedad; la mujer nagual trae innovación. (LAI)

La presencia de un nagual basta para aclararnos las cosas, aunque sea de manera velada. Tal es su energía. Son seres "vacíos". Dentro de ellos hay un "vacío" peculiar que no refleja el mundo, sino el "infinito". (LAI)

Abriendo el apartado del proceso iniciático, de la metodología de crecimiento personal específicamente tolteca, es oportuno comenzar por la figura del nagual, el guía o maestro responsable de aglutinar y dirigir al grupo de guerreros que el poder, en su momento, le confía. No sabemos si hay una relación oculta, pero hay que distinguir entre tres acepciones distintas del término “nagual”:
a) el entendido como guía, maestro,
b) el entendido como contraparte al “tonal”, como vimos en el capítulo sobre el tonal y el nagual, y
c) el entendido como una forma (más) de denominar al (innombrable) Espíritu que guía de manera omnipresente los designios de toda existencia. En este caso, nos ocuparemos de la primera acepción. La figura del guía, que es un común denominador inevitable en cualquier tradición, se desarrolla en nuestro sistema de manera inequívoca. Pero vivimos en unos tiempos en que también es unánime el rechazo del aprendiz a todo directivismo, y no digamos a la obediencia ciega, habida cuenta de los abusos que ésta ha generado, no solo en el pasado, sino en el más reciente testimonio de las sectas destructivas.
Por eso, en principio, parece más que oportuno que el caso del nagual Carlos, “la Regla de tres puntas”(EDA), rompa con una estructura de linajes y abra una posibilidad más democrática y planetaria para el camino del conocimiento. La urgencia con que el hombre actual necesita sabias revelaciones y dinámicas espirituales era incompatible con las desfasadas jerarquías teosóficas o eclesiales. Con el "excepcional" caso de Castaneda, el espíritu pone en nuestras manos una copiosa información iniciática teológicamente pura, y al mismo tiempo nos libera de cualquier deber devocional hacia él o los naguales que le representan. ¿Se puede pedir más?
De esta manera, cada guerrero puede, y debe, hacer su propia interpretación personal de la Regla. Aunque, naturalmente, si uno tiene la suerte de ser guiado por un auténtico nagual, mejor.

1 comentario:

  1. Todo esto fue siempre un curioso argumento que sostuve con un amigo de la preparatoria, por aquel entonces el tenía muy presentes los libros de Castaneda y autonomamente desbrozaba la senda del guerrero. Yo por mi parte recién estaba leyendo manual para la ascensión y otros textos atribuídos a Thot. Por largas y llevaderas tardes tratamos de compaginar una y otra filosofía. Creo se puede, pero en aquel entonces algo se nos escapo de entre las manos.

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