lunes, 25 de febrero de 2013

FILÓSOFO TOLTECA DON JUAN MATUS "La Razón y el Conocimiento Silencioso"



LA RAZÓN Y EL CONOCIMIENTO SILENCIOSO


Los brujos sostienen que hubo una época, al comienzo, en que el hombre comprendió que sabía, que tenía conocimiento, pero al querer estar consciente de ese conocimiento, paradójicamente lo perdió de vista. El error del hombre fue querer conocer directamente lo que sabía, tal como conocía las cosas de la vida diaria. Cuanto más deseaba ese conocimiento, más efímero, más silencioso se volvía. El hombre renunció al conocimiento silencioso por el mundo de la razón. Cuanto más se aferra al mundo de la razón, más efímero se vuelve el conocimiento silencioso. (ECS)

El hombre antiguo sabía, del modo más directo, qué hacer y cómo hacerlo bien. Pero como hacía tan bien lo que hacía, comenzó a desarrollar un cierto sentido de ser individual, con el cual adquirió la sensación de que podría predecir y planear los actos que estaba habituado a hacer tan bien. Así surgió la idea de un yo individual que comenzó a dictar la naturaleza y el alcance de las acciones humanas. (ECS)

A medida que el conocimiento de tener un yo individual se tornaba más fuerte, el hombre fue perdiendo su conexión natural con el conocimiento silencioso. El hombre moderno, siendo el heredero de tal desarrollo, se encuentra tan irremediablemente alejado del conocimiento silencioso, la fuente de todo, que solo puede expresar su desesperación en cínicos y violentos actos de destrucción. La causa de este cinismo y desesperación del hombre es el fragmento de conocimiento silencioso que aún queda en él; un ápice que hace dos cosas: una, permite al hombre vislumbrar su antigua conexión con la fuente de todo, y dos, le hace sentir que, sin esa conexión no tiene esperanzas de satisfacción, de logro o de paz. (ECS)

El conocimiento silencioso era la posición general del punto de encaje que hace milenios tenía el hombre. Hoy día esa posición es la razón. (ECS)

La mayoría de los seres humanos no son representativos de esa nueva posición, porque sus puntos de encaje no están situados exactamente en la posición de la razón en sí, sino en su vecindad inmediata. Lo mismo había sucedido en el caso del conocimiento silencioso: tampoco los puntos de encaje de todos los seres humanos estaban situados directamente en esa posición. (ECS)

Los seres humanos que tienen el punto de encaje localizado exactamente en el sitio de la razón son los verdaderos líderes de la humanidad. Casi siempre se trata de personas desconocidas cuyo genio es el ejercicio de la razón. (ECS)

Los verdaderos líderes de la humanidad han sido siempre los pocos seres humanos cuyos puntos de encaje están situados en el sitio exacto de la razón o el conocimiento silencioso. El resto de la humanidad son simplemente los espectadores. En nuestros días, son los amantes de la razón. En el pasado eran los amantes del conocimiento silencioso. Unos y otros eran los que admiraban y cantaban odas a los héroes de cada una de estas posiciones. (ECS)

Sólo el ser humano que sea un dechado de la razón puede mover su punto de encaje con facilidad, para ser un dechado del conocimiento silencioso. Solo aquellos que están justamente en una de las dos posiciones pueden ver con claridad la otra posición; y ése había sido el modo como se inició la era de la razón. La posición de la razón se veía claramente desde la posición del conocimiento silencioso. (ECS)

La conexión entre el conocimiento silencioso y la razón es, para los brujos, como un puente de una sola mano, llamado "interés". El "interés" que los auténticos hombres del conocimiento silencioso tenían por la fuente de lo que sabían. Y el otro puente de una sola mano, que conecta la razón con el conocimiento silencioso, es llamado el "puro entendimiento". Aquello que le dice al hombre de razón que la razón es solamente como una estrella en un infinito de estrellas. (ECS)

Dos partes, obviamente separadas, existían dentro de mi ser. Una era muy vieja, tranquila, indiferente; era pesada, oscura y estaba conectada con todo lo demás. Era la parte de mí a la que nada le importaba, pues era igual a toda cosa; era la parte que gozaba sin esperar nada. La otra parte era ligera, nueva, esponjosa, agitada; era nerviosa y rápida. Se importaba a sí misma porque se sentía insegura y no gozaba de nada, simplemente porque carecía de la capacidad de conectarse. Estaba sola, en la superficie, y era vulnerable. Era la parte con la que yo observaba el mundo. (ECS)

Nuestra racionalidad nos pone entre la espada y la pared. Nuestra tendencia es a analizar, a sopesar, a averiguar. Y no hay modo de hacer eso desde dentro de la brujería. La brujería es el acto de llegar al lugar del conocimiento silencioso, y el conocimiento silencioso no es analizable, porque solo puede ser experimentado. (ECS)

Convertir en razonable la maravilla del conocimiento es definitivamente un acto inútil, despreciable, y desastroso. (RDP)

Las conclusiones a las que llegamos mediante el razonamiento tienen muy poca o ninguna influencia para alterar el curso de nuestras vidas. (EFI)

La voluntad se desarrolla en un guerrero pese a toda la oposición de la razón. (RDP)

Para un vidente, la razón no es más que la auto-reflexión del inventario del hombre. Si uno pierde esa auto-reflexión, pero no pierde los cimientos, uno vive, de verdad, una vida infinitamente más interesante, variada y fuerte. (EFI)

En el nivel del conocimiento silencioso no hay nada apriorístico o que constituya una caudal de conocimientos, ya que todo ocurre inminentemente “ahora”. Es posible comprender información compleja sin prolegómenos cognitivos. (PM)

La filosofía moderna ha mostrado siempre un interés casi prioritario por la génesis de la razón y sus mecanismos formales. Pero sólo a través de la especulación más estricta ha podido llegar a las mismas conclusiones que los videntes: que lenguaje y conocimiento son dos cosas separadas (Wittgenstein). Sin embargo, ya que era nuestro destino evolucionar hacia el positivismo y la individualidad, la solución para regresar al Espíritu no debería hacer uso de la violencia o la desesperación. Quizás no es culpa nuestra estar donde estamos, por mucho que así lo sugieran los símbolos religiosos o los sofismas escolásticos. La solución, desde luego, está en integrar espíritu y razón de manera sobria y adecuada, y funcionar de manera impecable tanto en uno como en otro. No se puede negar que, vistos los resultados del positivismo, el conductismo, el materialismo, el consumismo, etc, el retorno a una visión perceptiva más energética y trascendental comienza a ser la única solución efectiva y, sobre todo, lógica. Desgraciadamente, la idea que sobre la razón tienen los mismos racionalistas es en el fondo incompleta y partidista. Cuando no demasiado visceral. Hemos de admitir que el hombre es sólo relativamente un animal racional. Tiene esa capacidad, pero la ejerce bastante mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Que tu comentario sea respetuoso; que tu crítica sea constructiva..."