jueves, 15 de agosto de 2013

LOS EXTRACTOS DE LA CONCIENCIA 0019


"La conciencia se organiza en estratos. La clave de cada estrato es el consenso. Si puedes consensuar, estás en un estado dado de conciencia; si no, entonces te patina la mente. Éxito en vuestra búsqueda.

No hay que confundir las iluminaciones con los estados de conciencia (cosa muy frecuente en el ambiente místico-religioso). La iluminación es lo que ocurre cuando, por un instante, se sintonizan los centros mental y emotivo. La iluminación es un proceso secundario en el camino de la conciencia.

Los teóricos hablan de ocho estratos (estados) de conciencia donde es posible el consenso. Sus intervalos son descritos en el lenguaje místico universal como "las siete iniciaciones" o "las siete compuertas del ensueño". Indicadores: el primer estado produce la comunicación ordinaria. El segundo se siente como un pellizco en el ombligo o como el "reblandecimiento" de la realidad. El tercero produce nauseas, vómito y otras señales físicas inequívocas. En el cuarto estás solo - quizás sea mejor decir que ya no eres un humano entre humanos.

Si a partir del cuarto grado estás solo, no hay manera de consensuar sobre los demás - no como humanos. Carlos le llamaba al sujeto de tal experiencia "el ser inorgánico". Y advertía: "sus intereses no son los nuestros". Un ser humano busca la libertad, porque su humanidad es un molde. Pero, una vez roto el molde, ¿qué dirige la búsqueda? Dicen que en el octavo grado de consenso se destruye la estructura misma de la realidad.

Todo estado de conciencia es el resultado de la disponibilidad energética. Mayor disponibilidad induce de forma natural a un estado superior. La clave del cambio de estados consiste, pues, en el ahorro de energía.

La energía se despilfarra a través de los apegos. Los apegos son de tres tipos: físicos, como los vicios; mentales, como las creencias; y emocionales, como el afecto generado por la convivencia (son sólo ejemplos). Como es obvio, el primer paso para ahorrar energía es el desapego. Este es un paso ineludible y, probablemente, el más difícil del camino.

El desapego se trabaja poniéndose contra la pared. Jesús puso ejemplos prácticos: 
- "Abandona padre y madre" (es, decir la familia). 
- "Regala todas tus propiedades".
- Recuerda que "nadie es profeta en su propia tierra" (vete a vagar y desintoxícate de apegos patrios).
- "Destruye este templo" (cambia de creencias).
 - Ten en cuenta que "los ángeles no se casan" (olvidate del confortable concepto de la pareja)... 


Sin dudas, el modo más práctico, directo y menos costoso de cultivar el desapego, es modificando sistemáticamente los estados de conciencia.

Explicando a Jesús: "El que busca, encuentra". Significa que todo ser consciente está en contacto inmediato con la Realidad. Es decir: busca, sólo lo que ya tienes. Las sectas, creencias y filiaciones filosóficas son un lastre en el camino.

Explicando a Jesús: "El Reino es como el viento, que sopla de donde quiere y nadie sabe a dónde va". Eso significa que espiritualidad es abstracción.

Explicando a Jesús: "al que tiene se le dará, pero al que no tiene, aún eso de que carece se le quitará". Significa que, si Ves, el solo ver te dará información objetiva sobre el mundo. Pero, si no Ves, cualquier idea, por sabia que sea, la procesarás a través del ego y se volverá oscuridad. Entonces, lo inteligente es Ver.

Explicando a Jesús: "El Reino es como una piedra: ¡pobre de aquel sobre el que esta piedra caiga! Porque le hará polvo". Significa que, si vas a trabajar con el nagual, cerciórate de haber quemado al ego. No sea que el nagual te indigeste y sea peor el remedio que la enfermedad." (Frank Díaz Tleoko)

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